MINI COUPÉ CONCEPT
5 Octubre 2009
Ya bastante definido en su carrocería tres puertas, igual de larga que la del Mini normal (3,7 m) pero 5 cm más bajo (1,35 m), este Mini Coupé es un estricto dos plazas, lo que le permite anunciar un maletero bastante más generoso que el del Mini normal y casi igual al del Mini Clubman (250 litros, sólo 10 menos que el Clubman y 90 más que el Mini One). Parte de esta capacidad se debe también a carecer de rueda de repuesto, lo que permite un piso bajo y plano, que además se comunica por una trampilla corredera con el habitáculo, de forma que los dos ocupantes puedan tener acceso al mismo desde dentro.

El portón trasero va muy inclinado y bascula bien entrado el techo, que forma una especie de “boina” ya que además de ir a color diferente, las lunas laterales ocultan los dos brazos interiores que hacen de pilares A y B, de modo que queda como superpuesto y aislado de la carrocería, junto al deflector posterior, lo que constituye la gracia esencial del coche, que gustará a unos sí y a otros no. Habrá que ver si este detalle permanece en la configuración definitiva del coche, ya que ciertamente supone una estética un tanto atrevida.
Con menos altura de lunas laterales y parabrisas y luneta posterior más tendidos, este Mini Coupé luce sin duda más “racing” y bajo que el normal, pero también se ve más achaparrado, entre los faldones de caja (con minitomas de aire incluidas), los marcos en negro de los pasos de rueda (que subrayan aún más el tamaño de las llantas de 18 pulgadas) y los paragolpes más grandes, con mayores tomas de aire y ampliados hacia abajo, en especial el trasero que añade una franja central con la salida doble del tubo de escape, flanqueada por dos grupos ópticos auxiliares inferiores (luces de niebla y marcha atrás).

El “concept”, con sus rayas centrales dobles (en color carrocería en el techo y viceversa) y las carcasas metalizadas de retrovisores, tapón de depósito, intermitentes laterales, etc) presenta un aire bastante “tuneado” que quizá no guste a todo el mundo, aunque sin duda resulta muy llamativo. Por lo demás, tanto frontal como zaga repiten la misma disposición de parrilla, faros y grupos ópticos que en sus hermanos, de tal modo que todo el mundo pueda identificarlo desde fuera como un Mini, aunque eso sí, más bajo y deportivo.
En cuanto a motores, seguirá siendo el omnipresente 1.6 turbo de inyección directa de gasolina el único presente, aunque se espera que lleguen versiones más potenciadas, partiendo de los 175 CV de la versión Cooper S como primer nivel, para continuar luego con el John Cooper Works de 211 CV y puede que hasta un tercer nivel más tarde con este motor subido a 225 CV (recordemos que Citroën montará esta misma mecánica en el DS3 con 156 CV mientras que Peugeot ya la tiene con 175 CV en el 207 y la ofrecerá con 200 en el futuro RCZ).